Bienvenid@sMisión, Visión y FilosofíaTalleres 2009Nuestros ServiciosConsultasArtículos
Psicología Integral Paccayemati A. C.
Orgasmo y placer

    Según el gran diccionario Grijalbo orgasmo se define como el punto máximo de la excitación sexual, a partir del cual ésta decae bruscamente en el hombre o lentamente en la mujer, en aquél provoca la eyaculación // placer muy intenso.

    Cabe señalar que este diccionario cae en la creencia popular de que el orgasmo y la eyaculación suceden al mismo tiempo, muchas veces son extemporáneos y en algunas circunstancias puede no darse la eyaculación.

    Y a placer lo define como: satisfacción, goce que se alcanza con la posesión o contemplación de algo // sensación agradable // lo que divierte, sosiega o distrae // consentimiento o gusto con que se hace algo // sin trabas, con satisfacción plena.

    Me llama la atención darme cuenta la frecuencia con que la sensación de placer en un sinnúmero de libros, en la búsqueda por Internet y en las pláticas con diferentes personas, la liguen al contexto sexual.  Varios autores hablan de que el máximo placer se encuentra en el momento del orgasmo.  De aquí mi disertación.

    La raíz de la palabra placer del verbo placo, placere, habla de aplacar, clamar, apaciguar, sosegar, mitigar, tranquilizar.  Lo que me hace pensar, según este origen, que el placer llega hasta pasado el orgasmo, con eso de “calmar” y “sosegar”.  El diccionario  refiere:  “placer muy intenso” ¿y mientras? todo ese tiempo anterior  al orgasmo que por cierto, no es muchas veces de calma ni sosiego ¿qué tipo de placer es? ¿es profundo, moderado, ligero o rabioso?. Hay una frase que nos llega de los romanos siguiendo esta investigación sobre la palabra placer:  Placare sitim, o sea, aplaca tu sed. En qué momento nos llegaría el placer ¿en el momento de ver el agua salir del grifo, en el momento de ya tener el vaso en la mano, en el momento de estarla bebiendo, en cada trago y/o en el momento de ya sentirme saciada?.  Quiero pensar que el placer se da en todo este periodo, algunos responderían: en el momento de estar satisfecha y entonces vuelvo al orgasmo ¿en qué momento sentimos el verdadero placer?.  ¿Desde las caricias, el beso previo, la relación como tal, en el momento exacto del orgasmo o posterior a éste, cuando se está abrazado, dejándose sentir y sintiendo al otro?. Quizás tú me contestarías: depende con quién esté, pero esa, es otra historia.

    Leyendo a Foucault (1991), me encuentro muchas veces la palabra placer, lo que me provoca su equivalente.  Este escritor da una luz diferente, me divierte su discurso acerca de la scientia sexualis. Él declara que “no es en el ideal de una sexualidad sana, prometido por la medicina, ni en la ensoñación humanista de una sexualidad completa y desenvuelta, ni menos en el lirismo del orgasmo y los buenos sentimientos de bioenergía, donde habría que buscar los elementos más importantes de un arte erótico” (ps. 89, 90).  Lo que me lleva a recordar que fuera de una buena relación sexual incluyendo el orgasmo, se encuentran otros placeres en la pareja; como quizás el sólo mirarle, escucharle con los ojos cerrados, caminar de la mano, cocinar juntos o asegurarle en la mañana que lo vas a extrañar…

     Foucault también invita a que seamos capaces de imaginar placeres nuevos, como “el placer en la verdad del placer” (p. 89), lo que ya involucra otras personas u otras cosas.

    Hay de placeres a placeres.  Sí, efectivamente van desde el éxtasis de un orgasmo, hasta la tranquilidad total que te da un sueño profundo; desde el arrebato por ganar un partido de futbol, hasta la paz de sentarse con una cerveza delante de la luna; desde escuchar una historia llena de espanto, hasta observar una catarina en el dedo.  Sabines (1994) escribió: “¿Entiendes mi arrebato? ¿No es una dádiva generosa, amada, amiga mía, tu presencia de hoy?”. ¡Qué mejor placer que tomarse un café con una gran amiga!.

    ¿Cuál es tu placer?, ¿cuál es tu sed?. ¿Qué estás haciendo para evitar provocarte esas sensaciones de dicha?.  Complácete, complácete ahora.  Revisa qué necesitas, qué te entusiasma, ve y consiéntete, hoy es un buen día para hacerlo, a menos de que tú decidas lo contrario.


Bibliografía

Foucault, M. (1991). Historia de la Sexualidad.  México: Siglo Veintiuno Editores

Gran Diccionario Enciclopédico Ilustrado Grijalbo  (2007)

Sabines, J. (1994) Uno es el Hombre. México:  SEDESOL

Bisexualidad
Violencia en el aula por la no comprensión de la orientación sexual y la identidad de género
Orgasmo y placer
Familias reconstituídas o ensambladas
Violencia en la mujer
Bienvenid@sMisión, Visión y FilosofíaTalleres 2009Nuestros ServiciosConsultasArtículos
Limantitla 6c, Col. Sta. Úrsula Xitla, Del. Tlalpan, CP. 14420, Tel. 5485*6512, Informes lunes a viernes después de las 16 hrs y hasta las 19 hrs. Correo electrónico: paccayematipsicologia@yahoo.com.mx